Si siente molestias, reduzca el número de repeticiones o la duración del ejercicio y realice solo una serie. Para evitar lesiones y conservar la amplitud de movimiento (algo muy útil en el golf), comience con una banda de resistencia fácil de estirar, una mancuerna ligera o una pelota ligera, y aumente la resistencia o el peso muy gradualmente. De igual forma, comience con un cajón o escalón bajo y aumente la altura gradualmente.
Si aparece dolor o inflamación y persiste, consulte con un kinesiólogo o fisioterapeuta.
Trabajar siempre ambos lados (ambas piernas o brazos, posición de golfista zurdo y diestro) para evitar un desequilibrio muscular que pueda ocasionar problemas.